Ganache de chocolate

Cómo preparar esta cobertura de chocolate

Ganache de chocolate sin nata

Los ingredientes básicos para hacer una ganache de chocolate son chocolate y nata y aunque puedan parecer indispensables, se puede prescindir de la nata, por lo que si eres intolerante a la lactosa o no tienes este producto en casa, cuando finalices de leer esta entrada sabrás que la ganache puede hacer sin este ingrediente tan calórico.

La receta para hacer una ganache sin nata es muy sencilla y en esta ocasión hemos elegido tres ingredientes diferentes: 250 gramos de pulpa de mango, 500 gramos de chocolate y 30 gramos de miel de abeja.

Ganache de chocolate sin nata

Con esos tres ingredientes conseguiremos preparar una deliciosa ganache para cubrir nuestras tartas o bombones, rellenar bizcochos o profiteroles, etc.

Modo de elaboración

En un cazo colocaremos la miel y la pulpa del mango y lo pondremos a fuego medio, removiendo de vez en cuando para que no se pegue y para facilitar su mezcla.

Por otro lado vamos derritiendo el chocolate, bien sea al baño maría o en el microondas, aunque en este caso debemos tener cuidado porque el microondas puede llegar a secar bastante el chocolate.

En el momento en el que la pulpa esté bastante desecha y bien fusionada con la miel y por otro lado, que el chocolate también esté derretido, iremos mezclando los ingredientes poco a poco en un bol, utilizando unas varillas para facilitar el trabajo y conseguirla textura que queremos.

Cuando hayamos finalizado y todos los ingredientes estén ligados entre sí, dejaremos que se enfríe y quede a temperatura ambiente y lo taparemos bien con un papel film transparente para que durante su reposo no cree costra.

Además también podemos utilizar alguna clase de licor para aromatizar la ganache o incluso agregar alguna clase de ingrediente que combine bien con el chocolate como por ejemplo la canela, la menta, la ralladura de cítricos o cereales para darle más textura.

Consejos

La ganache de chocolate no solamente puede hacerse con mango, puede hacerse prácticamente con cualquier fruta, siempre que tenga cierto índice de agua para que pueda ir deshaciéndose cuando la ponemos en un cazo al fuego.

Si lo que elegimos es una fruta “seca” como puede ser el plátano, podremos ayudar a que se convierta en una pasta si le agregamos un poco de agua y lo aplastamos mientras está en el cazo al fuego.

Si dejamos reposar la ganache durante toda la noche en el frigorífico, conseguiremos que el sabor a fruta destaque notablemente.